Notas Útiles

Guantes

Abril 2014

Guantes

Los guantes cubren la mano con el propósito de proporcionar protección frente a un riesgo específico.


Las tallas de los guantes
 
Las tallas de los guantes están normalizadas de modo que se ajusten a la mayoría de la población.
Cada guante deberá llevar marcada la talla correspondiente a la mano a la que se ajusta. El sistema de numeración que se usa es la designación convencional de la talla de la mano correspondiente a la circunferencia de la mano expresada en pulgadas.  
Es muy importante seleccionar la talla adecuada ya que sólo así la mano estará adecuadamente cubierta y, por tanto, protegida. Además, usar la talla adecuada aumenta la comodidad y, por tanto, fomenta el uso del guante. En cualquier caso, el guante debe adaptarse al trabajador en cuestión lo cual puede hacer que en situaciones concretas se deba desechar un guante que aun teniendo las correctas propiedades protectoras no se ajusta a la persona.
 
 
Criterios de selección de los guantes
 
Dado el alto número de posibilidades en el tipo de guantes y sus diferentes ámbitos de aplicación, puede surgir la duda de cual será el protector más óptimo para un determinado sector laboral. A la hora de la selección un punto de partida fundamental es tener claro que no existe un guante que proteja de todos los riesgos posibles. A partir de ahí, el criterio de selección deberá sustentarse en la combinación de tres premisas claves que deben equilibrarse: el nivel de protección-salud, la funcionalidad y el costo. 
 
El nivel de protección-salud, en el que el confort juega un papel determinante, se mide a partir de los siguientes criterios:
Reducción de efectos de la transpiración: guante en material no estanco; dorso ventilado, material textil
absorbente en su interior, forma amplia (circulación del aire en su interior).
Reducción de la irritación por frotación: guantes tricotados, pocas costuras y sin rebordes, ausencia de polvo.
Reducción de fatiga: materiales flexibles, forma anatómica, talla adecuada.
Reducción de riesgo de sensibilización/alergia: alergias de contacto (utilizar un guante con forro o que no lleve la sustancia a la que se está sensibilizado), alergia instantánea (utilizar otros materiales alternativos)
Confort psíquico: color, corte, olor, etc.
 
En cuanto a la funcionalidad, los puntos que deben ser considerados son:
Destreza: materiales flexibles, materiales elásticos, poco grosor, forma anatómica, talla adecuada.
Sensibilidad táctil: depende del grosor en la punta de los dedos.
Facilidad para ponérselo: interior deslizante, puño largo, etc.
 
La selección final de una solución óptima debe guiarse por el análisis de riesgo del sector concreto y de la evaluación de las condiciones del puesto de trabajo, al que se sumará la consideración de las propiedades de los guantes.
 
 
Consejo de uso de los guantes
 
En cuanto a la utilización de los guantes, conviene realizar una consulta previa a la hoja de información del fabricante, así como comprobar que los guantes no tengan defectos visibles antes de ponérselos. No conviene utilizar guantes de resistencia mecánica elevada en la proximidad de máquinas que ofrezcan riesgo de atropamiento. También se recomienda utilizar los guantes con las manos secas y limpias y secarse las manos una vez quitados.
A la hora de quitarse los guantes conviene limpiarlos o aclararlos antes, para después retirarlos de forma regular y sin tocar la superficie exterior. 
Antes de un nuevo uso se deben seguir las indicaciones de limpieza, asegurarse de que el interior del guante está seco (alternar dos pares si es preciso) y comprobar que el guante no tiene daños antes de reutilizarlos. Por último, y si el médico así lo aconseja, se puede utilizar crema hidratante después del trabajo.
 
 
Mantenimiento de los guantes
 
Con el fin de asegurar el mantenimiento adecuado de los guantes, se deben realizar las siguientes actuaciones:
 
Controles periódicos
Respeto de las instrucciones de mantenimiento del suministrador.
Examen visual antes de su utilización.
Almacenamiento correcto.
 
 
Caducidad de los guantes
 
La caducidad de los guantes viene determinada por el tiempo en que conserva su función protectora.
En este sentido cabe establecer pautas de desecho que nos lleven a la sustitución del modelo.
A modo de orientación, y de manera no exhaustiva, se indican algunas de estas pautas:
Rotura total o parcial del guante.
Perforaciones, cortes o agujeros en la superficie.
Deformaciones permanentes que impidan una correcta adaptabilidad.
Deterioro apreciable de su material constitutivo que haga sospechar una disminución de su   
función protectora.
 
La experiencia, en cuanto a la utilización de un tipo de guante en un puesto de trabajo, proporciona la mayor fuente de información relativa al tiempo de caducidad.
 

 


09/04/2014